jueves, 10 de febrero de 2011

Como todos los días me he levantado tarde mal y arrastras.

Como todos los días lo primero que he pensado es "hoy paso de salir al mundo, me quedo en cama".

Como todos los días salí de la cama pensando "no se para que me levanto si va a ser otro día de mierda".

Y cómo todos los días llegué a clase más muerta que viva, caminando solo por inercia y me senté enfrente del ordenador para no pensar, no avanzar en el proyecto y volver a casa un poco más cansada que ayer y un poco más decepcionada conmigo misma.

Sin embargo, como todos lo días, me recibieron en clase con un amplia sonrisa, que, además de todo lo que puede significar es tambíen contagiosa.
Con un abrazo y ganas de volver a verme, (si, a pesar de todo) y como todas las mañanas, al grito de "un piti y nos ponemos a currar", salí fuera encendiendo un cigarro y olvidando lo mucho que me costó hoy levantarme.

Vivimos el tiempo de la crisis, de no ser lo que realmente queremos ser, de la rutina, de la pastilla para poder dormir y la pastilla para levantarse.
Pero, simplemente al final del día, sabes que vale la pena. Para todos aquellos que lo olvidan hemos creado un sitio donde se concentran algunas de esas cosas que nos lo recuerdan cuando no somos capaces de recordar solos.
Sientate como siempre delante del ordenador, detén tu reloj por un momento y espera, solo espera, por que en cualquier momento puedes ver algo que te diga;

- Por esto te has levantado hoy.


(Prologuista: Albatros)

1 comentario:

  1. Albatros, has dado en el clavo en tu prólogo.. Amén hermana

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